Conflictos laborales

Los lugares de trabajo no están exentos de pasar por situaciones de índole conflictiva acarreando  un ambiente laboral tóxico, que además conlleva a un estado de agotamiento físico y mental abrumador, tanto para quien lo genera como para aquel que debe hacer frente a estos espacios.

Esto puede tener efectos negativos en el entorno profesional al punto de limitar las actividades rutinarias.

Los efectos para la productividad de la organización suelen ser catastróficos, las consecuencias tienen un alcance de tal magnitud que pudiesen afectar no solo el trabajo como tal llámese “mano de obra” o ejecución de funciones, si no que pudiese tener un alcance mayor,  ocasionando quiebre del trabajo en equipo, la moral  y la diligencia o productividad de los empleados, logro o cumplimiento de metas en un espacio o área determinada.

Otros efectos laborales

Por otra parte cabe destacar que los conflictos de índole laboral acarrean  desmotivación y desgano generando las enfermedades ocupacionales que hoy día alcanzan alarmantes cifras cuando esto sucede.

En el caso de México el 75% de los ciudadanos mexicanos padece fatiga por estrés laboral, superando a países como China y Estados Unidos.

Esto suele ser un error garrafal para el empleado y un grave problema para el equipo directivo, acarreando conflictos que generan tensión y pueden tomarse malas acciones o decisiones, disminuyen  la productividad, se cometen errores frecuentemente, y se inician reportes recurrentes de estar enfermos lo que generaría ausentismo dentro del recinto laboral.

Aunque estas situaciones no son meramente tajantes o taxativas, ya que una buena gerencia y un buen equipo estratégico motivacional donde exista  la  seguridad industrial, puede revertir todas estas situaciones de hostilidad.

La directiva debe continuamente tomar el pulso de la empresa y los empleados para detectar cualquier signo temprano de caos.

Asegurarse de escuchar a los empleados es importante para poder manejar cualquier situación antes de que se salga de control, por lo que las organizaciones exitosas suelen contratar personal especializado como psicoterapeutas, psicólogos o especialistas en el área motivacional para tratar de realizar terapias individuales o grupales que procuren limar asperezas y erradicar cualquier conato de conflicto o problemas entre los empleados, o de empleados con sus jefes inmediatos, aunque las disputas siguen siendo inevitables, existen técnicas que las empresas utilizan para reducir el riesgo de una respuesta negativa.

Lo más recomendable tanto para la organización como para el empleado y para no perder el enfoque, la misión y los objetivos de la organización  es concentrarse en las soluciones por las vías más fáciles sin perder el norte, tener mayor presencia y enfoque en la atención a la salud  psicológica y en la protección social de los trabajadores mexicanos.

También asesorar  al  equipo de apoyo, trabajadores de confianza o de línea a resolver problemas es una excelente iniciativa. Al permitir que su equipo hable directamente a través de una política de puertas abiertas, entre todos pueden conciliar y llegar a acuerdos.

Organizar reuniones de personal donde puedan expresar sus puntos de vista es muy importante para solucionar los conflictos laborales. Valorar el compromiso haciendo reconocimiento y recompensando el esfuerzo son puntos esenciales para mantener la moral y la actitud positiva de los empleados.

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